La vitamina E tiene fama en el mundo de la belleza y los cosméticos, pero su verdadero trabajo ocurre dentro del cuerpo. Esta vitamina participa en la protección de las células y forma parte de una alimentación equilibrada y saludable.
Aun cuando la vitamina E puede encontrarse en distintos alimentos, su consumo suele pasar desapercibido dentro de la alimentación diaria. Esto ha llevado a que, en Costa Rica por ejemplo, casi toda la población adulta muestre una ingesta menor a la recomendada.
¿Qué es la vitamina E?, ¿por qué es importante?
La vitamina E es una vitamina que necesita grasa para absorberse adecuadamente. Su función más conocida es actuar como antioxidante natural.
La vitamina E actúa como un antioxidante, es decir, ayuda a proteger las células del desgaste que ocurre naturalmente todos los días por factores como el estrés, la contaminación, el sol o incluso los procesos normales del cuerpo.
Además, participa en funciones importantes para el bienestar general, incluyendo el funcionamiento normal del sistema de defensa y la salud de la piel.
¿Dónde encontramos vitamina E?
La vitamina E se encuentra principalmente en alimentos ricos en grasas. Entre las principales fuentes están:
- Aceites vegetales
- Clover Soya, en 1 cda contribuye con el 10% de las necesidades diarias de vitamina E.
- Clover Girasol, en 1 cda contribuye con el 45% de las necesidades diarias de vitamina E.
- Semillas y nueces, como por ejemplo el maní, las almendras o las semillas de girasol.
- Aguacate.
- Espinaca, kale, brócoli y otros vegetales verdes, particularmente si se consumen cocidos.
- Salmón, trucha y otros pescados grasos.
De todas estas opciones, los aceites vegetales destacan por ser fuentes concentradas y prácticas para incorporar diariamente.
Hoy sabemos que los aceites vegetales no solo aportan funcionalidad culinaria, sabor y textura. También pueden contribuir con nutrientes esenciales como la vitamina E.
Incorporar fuentes de vitamina E dentro de una alimentación equilibrada —junto con frutas, vegetales, leguminosas, cereales integrales y proteínas variadas— puede ayudar a apoyar la protección que la vitamina E puede ofrecer para las células del cuerpo.
En ese contexto, elegir aceites vegetales como Clover Girasol y Clover Soya, puede ser una manera práctica de sumar este nutriente esencial a la alimentación diaria.

